lunes, 21 de diciembre de 2009

jueves, 24 de septiembre de 2009

lunes, 21 de septiembre de 2009

domingo, 6 de septiembre de 2009

EL DESIERTO DEL CORAZÓN HUMANO

Al presidir esta mañana la Eucaristía en la llamada "Ciudad de los Papas", la localidad italiana de Viterbo en la visita pastoral que realiza, el Papa Benedicto XVI alentó a los fieles a evangelizar el "desierto" del corazón humano porque solo Cristo es capaz de transformarlo para vencer la dureza generada por "la indiferencia y el egoísmo".
Ante miles de fieles reunidos en la explanada del Valle Faul, el Santo Padre explicó que en la primera lectura de este domingo, el profeta Isaías alienta a los "pobres de corazón" y anuncia que con el Señor, "todo renace y todo revive porque sus aguas beneficiosas irrigan el desierto".
"El ‘desierto’, en su lenguaje simbólico, puede evocar los eventos dramáticos, las situaciones difíciles y la soledad que no raramente marca la vida, el desierto más profundo es el corazón humano, cuando pierde la capacidad de escuchar, de hablar, de comunicarse con Dios y con los otros. Se hace uno ciego porque es incapaz de ver la realidad, se cierran los oídos para no escuchar el grito de quien implora ayuda, se endurece el corazón en la indiferencia y el egoísmo".
Pero ahora, dice Isaías, "todo está destinado a cambiar, esta ‘tierra árida’ de un corazón cerrado será irrigada por una nueva linfa divina. Y cuando el Señor viene, a los pobres de corazón de toda época les dice con autoridad: ‘¡Ánimo, no teman!", prosiguió el Papa.
Refiriéndose luego al pasaje del Evangelio de San Marcos en el que Jesús cura a un sordomudo, el Santo Padre afirmó que "podemos ver en este ‘signo’ el deseo ardiente de Jesús de vencer en el hombre la soledad y la incomunicabilidad creadas por el egoísmo, para dar paso a una nueva ‘humanidad’, la humanidad de la escucha y de la palabra, del diálogo, de la comunicación y de la comunión con Dios".
"Una humanidad ‘buena’ –explicó el Papa– como buena es toda la creación de Dios, una humanidad sin discriminaciones, sin exclusiones para que el mundo sea verdaderamente y para todos campo de genuina fraternidad, en la apertura del amor por el Padre común que nos ha creado y nos ha hecho sus hijos e hijas".
El Pontífice oró también para que "¡Cristo, que en el Evangelio vemos abrir los oídos y desatar el nudo de la lengua del sordomudo, desbloquee tu corazón y te dé siempre la alegría de la escucha de su Palabra, el coraje del anuncio de su Evangelio, la capacidad de hablar con Dios y hablar así con tus hermanos y hermanas, y finalmente el coraje del descubrimiento de su Rostro y su belleza!"

jueves, 3 de septiembre de 2009

FAMILIA IGLESIA DOMESTICA

La familia cristiana es una iglesia doméstica
A través de la educación cristiana, los padres, ayudan a sus hijos a ser más conscientes de su fe

La familia cristiana es una iglesia doméstica

"Así que cumplieron todas las cosas según la Ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre él" (Lc 2,39-40).

La familia, es una comunidad de fe, esperanza y caridad. Por eso le podemos llamar Iglesia doméstica.
La familia cristiana es una comunión de personas, que reflejan la comunión que existe en Dios entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Así como Dios es creador, la familia comparte con Él esa obra, al procrear y educar a los hijos. ¡Qué gran dignidad tiene la familia que se asemeja a Dios en su obra creadora!.

La familia cristiana, como Jesús, que cuando vino al mundo se dedicó a llevar la palabra de su Padre a todos los hombres, así, la familia tiene la misión de seguir sus pasos, de evangelizar; primero que nada, a sus propios hijos y a todos cuantos le rodean. La familia cristiana también es misionera, pues querrá que otras personas también conozcan a Dios, y serán testimonio del amor de Dios por todos.

También, la familia cristiana esta llamada a la oración. A orar juntos a Dios, quien ha creado a la familia. Así, una familia que reza unida, permanecerá unida, pues juntos, los miembros de la familia se ayudarán mutuamente a vivir como auténticos cristianos.

Con la oración diaria, es decir, platicando con Dios en todo momento, contándole todo lo que pasa entre la familia para así estar más cerca de Él, es como se va a fortalecer la unión y el amor que existe entre los miembros familiares. Y, si una familia está unida con Dios por medio de la oración común, el respeto a todas las personas (que somos imagen y semejanza de Dios) se vivirá continuamente, como Dios lo ha planeado.

Es muy bueno el que todos los días, en familia se lea la Palabra de Dios. Si Dios está presente en las conversaciones, el comportamiento de los miembros de la familia será reflejo del amor de Dios. Si únicamente se habla de fútbol, chismes, envidias,..., el comportamiento de la familia será de la misma manera.

La familia cristiana es privilegiada entre las que no son cristianas, ya que es llamada por Dios nuestro Padre a ser en donde se dé la educación en los valores cristianos como el amor, la ayuda mutua, el servicio a los demás y sobre todo, a seguir a Cristo como lo hicieron sus apóstoles.

¡Qué hermoso es encontrar familias que viven ese amor por los demás! ¡Qué felicidad se ve en los rostros de aquéllos que aman a Dios!

Cuando Dios habita en una familia, la felicidad abunda en todos sus miembros.

domingo, 23 de agosto de 2009

¿ QUE LES HA DISGUSTADO?

Vigésimo primer domingo ordinario

Calixto

" Algunos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: Este modo de hablar es inaceptable. Desde entonces muchos se echaron atrás y no volvieron con él ". San Juan, cap. 6.


Se dice que nuestra vivencia religiosa discurre por cuatro etapas. La primera: Aquella fe de la primera Comunión. Una segunda que vivimos durante la adolescencia, llena de incertidumbres y altibajos. Otra más, que se esfuma y puede morir en nuestra edad adulta. Y quizás una cuarta: Fe recobrada, cuando ayudamos a los hijos en sus tareas de religión.

San Juan nos cuenta que, a propósito del discurso sobre el Pan de Vida, buen número de discípulos abandonaron a Jesús. "Este modo de hablar es inaceptable, decían. ¿Quién puede hacerle caso?".

Este abandono también se da en la Iglesia de hoy. Aun en nuestras familias. Algunos permanecen adheridos a la fe que desde niños cultivaron. Otros ya no practican, mientras otros más dicen no creer. O mejor, como señala un autor, "creen que no creen".

Las causas y razones de todo esto son muy variadas. Entre otras más, la nueva cultura que nos envuelve.

Un hermoso cuadro de Jean-François Millet muestra en lejanía, la espadaña del templo parroquial. Aquí, en primer plano, los segadores al toque del Ángelus, interrumpen su tarea y se inclinan devotamente para orar.

En un entorno semejante, se vivió la fe cristiana durante muchos siglos. Pero todo ha cambiado de modo sorprendente. La tecnología, las comunicaciones, la globalización transformaron el mundo de una manera portentosa. Por lo cual, a ese nuevo hombre de hoy es necesario proponerle la fe de una manera nueva.

Muchos increyentes de hoy podrían afirmar con Facundo Cabral: "Yo no me fui, ustedes se quedaron". Una fe propuesta desde viejos esquemas, donde lo esencial se confunde con lo accesorio. Donde la institución vale más que el Evangelio, ya no convence.

Otros hermanos no se han ido propiamente de la Iglesia. En realidad nunca estuvieron dentro. Luego de un bautismo que nunca hicieron consciente, nada les dice nuestra fe.

Algunos otros antes creyentes, ya no practican, a causa de los malos ejemplos de los cristianos, incluso de los sacerdotes. ¿Tienen razón? En cierto modo. Enorme esfuerzo se les pide para permanecer. Pero podrían recordar aquella frase de Jean Guitton a André Gide. Éste se quejaba de las fallas de los católicos y detrás de ellas defendía su increencia: Guitton le respondió con mucha sabiduría: "Saluda al portero y sigue adelante".

Qué bueno poder sentarnos, algún día, con tantos amigos alejados para examinar despacio su situación religiosa. Porque a veces vivimos de fantasmas y no de realidades.

La Biblia cuenta que Josué, camino de la tierra prometida, reunió a todo el pueblo en Siquén, pidiéndole que ratificara su adhesión a Yahvé. El pueblo respondió: "Lejos de nosotros abandonar al Señor. Él es nuestro Dios, que nos sacó de Egipto".

También san Pedro, ante aquella crisis ocasionada por el discurso de Cristo sobre el Pan de Vida, tomó la palabra en nombre de los Doce, para confesarle al Maestro: "Señor, ¿a quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna".

Hoy cada uno de nosotros tiene la palabra. Puede abandonar la Iglesia y alejarse de Dios. O ratificar con alegría y entusiasmo su compromiso cristiano, pero clarificando mejor en qué consiste.

sábado, 22 de agosto de 2009

CRONOGRAMA PRIMERA COMUNIÓN

PARROQUIA SAN BERNABÉ APÓSTOL
CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES DE PRIMERA COMUNIÓN 2009
MES ACTIVIDADES HORA EUCARISTÍA 12,00 a.m.
AGOSTO
ago-16 El pecado 10,30 a.m.
ago-23 Repaso del cuestionario 10,30 a.m.
ago-30 Examen 10,30 a.m.
SEPTIEMBRE
sep-05 Reunión con padres de familia 7,30 p.m.
sep-06 El amigo que siempre perdona (11) 10,30 a.m.
sep-13 pasos para una buena confesión 10,30 a.m.
sep-20 Los sacramentos encuentros con Jesús (13) 10,30 a.m.
sep-27 El bautismo (14) 10,30 a.m.
OCTUBRE
oct-03 Reunión con padres de familia 7,30 p.m.
oct-04 La ayuda del Espíritu Santo (15) 10,30 a.m.
oct-11 La sagrada Eucaristía (16) 10,30 a.m.
oct-18 Eucaristía el pan que da vida (17) 10,30 a.m.
oct-25 La Iglesia familia de Dios (18) 10,30 a.m.
NOVIEMBRE
nov-01 Extructura de la Eucaristía (19) 10,30 a.m.
nov-07 Examen final 2,00 p.m.
nov-07 Reunión con padres de familia 7,30 p.m.
nov-08 Examen final 9,00 a.m.
nov-15 Acto penitencial
nov-21 Sacramento de la confesión 3,00 p.m.
nov-22 Sacramento de la confesión 9,00 a.m.
nov-22 Ensayo de ceremonia 10,30 a.m.
nov-29 Ensayo de ceremonia 10,30 a.m.
DICIEMBRE
dic-05 Ensayo de ceremonia 3,00 p.m.
dic-05 Reunión con padres de familia 7,30 p.m.
dic-06 Ensayo de ceremonia 10,30 a.m.
dic-13 PRIMERAS COMUNIONES 10,00 a.m.